En primer lugar voy a considerar lo que se plantea en los debates de las últimas décadas como desvanecimiento, muerte o fracaso de la primacía de la racionalidad, es decir de la caída de el sujeto trascendental, producto de la razón occidental, heredero de dios; este sujeto concebido como conciente, racional, homogéneo, acabado, ésto es el sujeto clásico considerado como eje privilegiado del conocimiento, la verdad y el ser, un sujeto como unidad siempre igual a sí mismo.
Este sujeto construyó su identidad en torno a estos rasgos, rasgos que en realidad como construcciones podrían considerarse como fruto de una "ilusión" (creencia). Aquí tomo lo que Nietszche dice "todo conocimiento es una fábula, aún el reflejo de mí que produzco en la reflexión es una fabulación", es una construcción, un juego de la imaginación proyectada como verdad.
Lo que se denuncia como pasaje de la modernidad a la posmodernidad tiene que ver con esta fractura y este develamiento, hay un fracaso del dominio del sujeto cartesiano sobre sí mismo (una especie de disgregación física y psíquica) que reconoce los puntos de opacidad del sujeto. Hay algo que escapa al SABER del sujeto, algo indecible, impredecible, impresentable, algo extraño….de allí una herida narcisística.
Retomando lo de Nietszche cualquier explicación, reflexión, interpretación es una "invención", ésto significa: la manera (en este caso del iluminismo) en que historizamos el presente (rasgo moderno: interés por el presente).
Qué ficciones construimos para interpretarlo y vivirlo. Tal vez este sujeto de la razón como Hombre Ideal ha sido una de la ficciones mas fuertes que ha tenido occidente en los dos últimos siglos.
Esta idea de sujeto también ha soportado lo que desde fundamentalmente la antropología y por otro lado la psicología, se concibe como Identidad.
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